CUENTOS DE
LA ABUELA GUAY PARA SU NIETO MARTÍN, XAVIER, AMANDA, BELTRAN;
CUENTO NUMERO VEINTITRÉS:
CUENTO NUMERO VEINTITRÉS:
Erase una vez tres enjambres de abejas que se encontraban en peligro
porque vieron que todo el polen que
estaban cogiendo estaba contaminado. Fuese
de la planta o arbusto que lo cogieran era
lo mismo todo estaba igual, no sabían qué hacer porque si se quedaban
allí se morirían todas y eso las reinas no lo consienten. Estaban preparando un
plan para salir de aquel infierno que estaban pasando, cuando las tres reinas llegaron a un acuerdo
llamaron a los mandos de los tres ejércitos. Iban para que las reinas les explicaran lo que ellas
habían acordado, irse del sitio donde se encontraban porque allí no podían
seguir por la contaminación que había en las flores que no se podía coger el
polen, era demasiada la contaminación que tenían.
Y les explicaron lo que debían de hacer, que cogieran una
compañía de cada ejército especializada en el trabajo de la montaña, y buscar
un lugar donde las flores no estuvieran contaminadas y el polen estuviera sano
sin ningún defecto y les explicaron todo
lo que tenían que hacer y llevarse.
Al día siguiente los mandos prepararon todo y a los dos días
salieron tres compañías una de cada enjambre. Las reinas les dieron la
bendición y les dijeron que llevaran bastante suministro y cosas para comer por si tenían que quedarse más tiempo
del previsto para que tuvieran de todo y no les faltara de nada y así lo
hicieron.
Al día siguiente
salieron de madrugada y se dirigieron a un paraje protegido por el gobierno de
la nación, cuando llegaron les impresiono mucho todo lo que iban viendo
alrededor.
Lo cuidado que estaba todo y la cantidad de flores de
distintas especies y se pusieron muy contentos.
Acamparon en el sitio adecuado para descansar y pasar allí la
noche, a la mañana siguiente se pusieron a buscar a ver si encontraban el sitio
que tanto deseaban, cuando ya estaban
buscándolo en un pinar muy cerrado vieron unas rocas muy grandes y con unas
aberturas que podían pasar y entrar perfectamente ellas al interior y de lo
contentas que estaban y pensaron todos que tenían que pasar unas cuantas abejas
y ver que podían encontrar dentro de las grietas; cuando ya estaban dentro
vieron que aquello era una maravilla, había sitio bastante para los tres enjambres
y para muchos más. El capitán de cada
ejercito cogió el departamento que más
les gustaba, cuando ya tenían todo preparado acordaron que tenían que quedarse todos allí e irse
unos mensajeros a decirles a los superiores que ya estaba todo listo para el traslado,
y así lo hicieron.
Los capitanes mandaron unos mensajeros para decirles a las
reinas que habían encontrado un sitio maravilloso y que todo alrededor estaba
lleno de flores de todas las especies, estaban todos esperándoles como
se espera el agua en el mes de mayo.
Al verlos llegar los mandos superiores salieron a su
encuentro y cuando les contaron el sitio tan bueno que era y que tenía de todo
y al ver lo maravilloso que habían encontrado lo dijeron a las reinas y ellas
se pusieron muy contentas y al día
siguiente como ya tenían todo preparado les
han dicho a sus jefes militares que ya se podían poner en camino y así
fue, para no demorar más tiempo.
No fuera que se pusieran malas algunas de las abejas, y a la
mañana siguiente se marcharon de aquel sitio que tanto les había hecho sufrir y
tal mal lo habían pasado.
Como
no estaba muy lejos de allí llegaron en un día; cuando llegaron las reinas al
ver el sitio tan bonito y que las colmenas
de piedra eran muy grandes alabaron
a Dios. Y entraron dentro y vieron que era una preciosidad, y allí vivieron toda la vida y fueron muy
felices.