lunes, 28 de enero de 2013

CUENTO NÚMERO DIECINUEVE


CUENTO  DE LA ABUELA GUAY PARA SUS NIETOS   MARTIN,  XAVI,  AMANDA,  BENTRAN: 
CUENTO NUMERO DIECINUEVE



Érase una vez unas  golondrinas que estaban apoyadas en la rama de un abedul, mirando el alero del tejado de una casa, donde ellas hacían  el nido. Allí lo ponían año tras año siempre,  cuando  volvían de la migración que hacían todos los años al finalizar el mes de Septiembre. Se marchaban a pasar el invierno al sur, donde no hacia frio, hasta  la primavera.  En primavera volvían al pueblo donde dejaban el nido en la casa de siempre,  allí  encontraban  el nido como lo dejaban, nada más  tenían  que retocarlo, pero ese año el nido había  desaparecido, y se pusieron  muy tristes al ver lo que había pasado.
Un mirlo,  al ver la pareja  tan triste,  se acercó a ver lo que les pasaba, les llamó y les dijo "¡¡Que alegría de veros!!,  pero veo que no estáis  contentos como otros años,..quiero que me contéis  que es lo que os está pasando. No sois los mismos que otros años.  Antes veníais  muy contentos" y ellos  le contestaron que era verdad.

Y él  les  dijo "¿Entonces porque estáis así?"  y  ellos contestaron "Porque  donde nosotros  teníamos  siempre nuestro  nido ahora no hay nada, nos lo quitaron y no sabemos qué hacer", y  el mirlo les contesto  "Pues lo volvéis  a construir y  os ayudamos  todos. Ya veréis qué bonito va a quedar."

Los mirlos,  gorriones, las demás golondrinas, las abubillas, los  búhos y todos los pajaritos que había  alrededor les ayudaron a hacer el nido.  Cuando ya estaban todos reunidos, llegaron las urracas que querían ayudar, pero todos se dieron cuenta que tenían que ser ellas las que destrozaban los nidos. El búho les pregunto  "¿No sois vosotras las que destrozáis los nidos?". Se pusieron rojas, ellas mismas se delataron, además los gorriones les han dicho que a ellos todos los años les quitaban  los huevos y les comían también sus pequeños polluelos, por eso cada vez había menos gorriones.

Y las abubillas les preguntaron "¿Es verdad que habéis hecho lo que están diciendo los gorriones?"  y ellas ya no contestaron. Y en ese momento llegaron las cigüeñas y preguntaron si las admitían en el grupo y todos dijeron que sí. Y entonces se dirigieron a las urracas "Si nos enteramos que volvéis a las andadas sereis expulsadas de aquí." Y no volvieron hacerlo.                           

jueves, 10 de enero de 2013

CUENTO NÚMERO DIECIOCHO


RECUERDO Y HOMENAJE A LOS ABUELOS Y ABUELAS. CUANTAS  COSAS  BONITAS  Y BUENAS  HAY  QUE   RECORDAROS  TODOS  LOS  DÍAS  DE  ELLOS  Y  ELLAS
ESTO ES BASADOS EN ECHOS REALES DE LA VIDA DE LOS ABUELOS LO BIEN QUE HACEN A LOS HIJOS Y NIETOS:
CUENTO NUMERO DIECIOCHO:

Voy a procurar explicaros todo esto lo mejor posible porque merece la pena. Para  qué veáis lo que hacen los abuelos y  abuelas por sus hijos, siempre ayudándoles a todo lo que necesitan, quedándose con sus nietos para que  ellos puedan trabajar. Todas las mañanas bien temprano, los hijos van a dejar a los niños con los abuelos,  para que se queden con ellos. Los abuelos se quedan muy contentos con los pequeños, sabiendo lo útiles que son al cuidar de los nietos, y sabiendo que sus hijos los necesitan.     

Pocos  padres  niegan la ayuda a sus hijos que tanto  los necesitan, ellos siempre están ahí ayudándoles. Quedándose  con los bebes y los que  son más mayores para llevarlos al Colegio. Llegan los niños y la abuela les tiene el desayuno preparado, cuando terminan los prepara para llevarlos al colegio, uno lleva a los mayores a clase y el otro se queda con los bebes. Si no comen en el colegio los mayores,  ahí están los abuelos que les preparan la comida, cuando llega la hora van a buscarlos, comen y los vuelven a llevar, y si no los recogen los padres,  los abuelos vuelven a por ellos, les dan la merienda y después les  ayudan a hacer los deberes, si los hijos llegan tarde les dan de cenar y cuando los recogen los papas ya están listos para acostarlos. 

Os dais cuenta lo que hacen los abuelos por los nietos.  Lo  bueno es que lo hacen por amor, con cariño, con alegría, y ver que son útiles para todo lo que necesitan los  hijos y los nietos.                

Y otros abuelos que se quedan con los nietos desde los cinco meses para que las madres puedan trabajar. 
Hay alguna abuela que no está por la labor de quedarse con los nietos, dicen que ellas no les ayudo nadie a cuidárselos para que ellas pudieran trabajar o irse alguna vez al  cenar, o al cine o al teatro y no pudo ser, pero no es una sola son muchas. Yo he hablado con alguna de  ellas y  les intento hacer comprender  que no saben lo que hacen, y lo que se pierden, lo bonito que es estar con los nietos, el cariño que les das te lo devuelven con creces, pero no lo comprenden. Ellas lo que quieren es viajar, salir de fiesta  y no pensar que sus hijos las necesitan. 

Yo, con todo mi respeto, lo que ellas me dicen no lo comparto, porque yo no tenía con quien dejar a mis hijos pero mi marido y yo nos los llevábamos con nosotros a comer o a merendar y lo pasábamos muy bien con ellos y mis hijos iban tan contentos con nosotros, lo pasábamos todos muy alegres.  Porque mis padres no estaban aquí y los padres de mi marido no podían. 

Yo ahora tengo un nietecito y cuando mi hijo y mi nuera me necesitan para quedarme con el, ahí estoy dispuesta para todo lo que me necesiten. Cuando estoy con él esta contentísimo, tiene dos años y nos dice al abuelo y a la abuela que nos quiere mucho lo pasamos muy bien con él y nos reímos mucho con lo que nos dice, ya habla mucho con su lengua de trapo, es una preciosidad y muy inteligente, lo entiende todo. 
Mi marido y yo, si tenemos más  nietos, estamos  dispuestos para cuidarlos a todos. Aquí donde vivimos tenemos un parque muy bonito que tiene de todo para que se diviertan.

Esto que estoy escribiendo es para todos los abuelos: no dudéis en ayudar a vuestros hijos aunque no os lo digan ellos, siempre que nos necesiten. Nosotros debemos ayudarles además en el tiempo que estemos.

Este es un recuerdo para todos los abuelos.