CUENTO DE
LA ABUELA GUAY
PARA SUS NIETOS MARTIN, XAVIER, AMANDA, BELTRAN:
CUENTO NUMERO VEINTE:
CUENTO NUMERO VEINTE:
Erase una
vez un pájaro carpintero que recorría los arboles rama tras rama cantando para encontrar una compañera, pero por
mucho que buscaba no la encontraba y se
puso a meditar: "Si no puedo encontrar una compañera para poder tener familia, ¿qué voy hacer? ¿para qué quiero el nido?". Pero
cuando lo estaba pensando, se acercó un cuco y le dijo: "Si haces el nido,
nosotros ponemos un huevo ahí y tu lo
incubas y lo crías, así no estás solo y tienes compañía". Pero él les
dijo "¡¡Que morro!! ¿pensáis que yo voy a hacer
semejante tontería?. ¡¡Ya veréis que con el tiempo encontraré compañera!!,
mientras me pondré a hacer el nido."
Los cucos
se marcharon porque sabían que no les iba a hacer caso y cuando estaban posados en una rama vieron pasar una hembra
de pájaro carpintero y se miraron los dos y se dijeron: "Ya no tenemos nada que hacer aquí" y se fueron.
El pájaro
carpintero se puso a picar en el
árbol y siguió trabajado hasta la noche. Ya no se veía, estaba tan cansado que se apoyó en la puerta del nido. No se iba para
que no se metiera nadie en su casa y se quedó dormido.
Al
poco tiempo de quedarse dormido, llegó
una hembra de pájaro carpintero muy
bonita y al verle tan cansado de lo que
había trabajado, lo dejo dormir, porque
ella también estaba muy cansada. Se quedaron dormidos hasta que amaneció y
él, cuando se despertó, se llevó una
sorpresa al ver que tenía a su lado lo que tanto deseaba. La dejo dormir hasta
que se despertó y se pusieron muy contentos los dos. Al mirarse
se abrazaron y se dijeron que sí querían formar una familia. Tuvieron tres hijos
y fueron muy felices.